
Hace poco me dijeron, “cada cosa en su lugar, no se va a comparar uno moreno y latino con algún europeo o sueco, no hay comparación”. Traducción: ¡no hay que ser igualados!
Lo más triste es que este tipo de comentarios salga de nuestra propia gente, victimas seguro de la discriminación en algún momento de sus vidas, y que crecieron pensando que todo seria más fácil y mejor si hubieran sido blancos, rubios y de ojos azules.
Tal vez en realidad si se hayan mas ventajas al ser una rubia despampanante con ojos como el mar y cuerpo de sirena, a lo mejor se abrirán mas puertas hacia el éxito, pero no se, como resulta que no soy de ese tipo si no mas bien morena, de ojos obscuros y tengo un cuerpo de mujer promedio no he podido comprobar las ventajas de ese tipo.
Sin embargo mi aspecto físico tampoco ha sido un impedimento para que haga lo que quiera y me mueva en esta vida como pez en el agua, con los obstáculos, problemas y frustraciones que todos vivimos.
Pero no es que no sepa la realidad sobre la discriminación que existe al tener un color de piel más obscuro, la he vivido, he sido victima de ese prejuicio en el que nos ponen a todos los latinos en el que somos unos vagos, pobres-muertos de hambre y ladrones.
Solo que yo escogí no hacer de esto mi problema, decidí que si esas personas quieren creer que por mi color de piel y origen automáticamente soy de lo peor entonces era mas bien un problema de ellos no tanto el mío.
Yo no voy a ir por la vida disculpándome por mi nacionalidad o por mi aspecto físico, ni voy a ir cediendo mi lugar a otros porque son de “raza superior” el lugar de cada uno es el merito de lo que uno hizo, por lo que uno luchó, y no debido al color de ojos.
Me siento orgullosa de mi color de piel, me encantan mis ojos cafés y mi pelo negro es uno de mis aspectos físicos que mas me gusta, y no voy a cambiar esa forma de sentir, y espero que algún día todos nos podamos sentir orgullosos de ser latinos y de finalmente sentirnos bien en nuestro lugar.
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