domingo, 12 de diciembre de 2010

Todo empezo asi ... ( mi vida en Singapur)


Resulta que un día tenia una vida, ahora tengo dos, la pasada y la presente, separadas apenas por una semana de diferencia, entonces a veces se hace difícil dejar ir una para dar entrada a la nueva.
Mi nueva vida es en Singapur, pero llegar aqui no fue tan sencillo, algunos solo toman uno o dos aviones y listo en dos días ya llegaron. A mi me tomo 4 días, 4 países y 4 aviones para poder llegar aquí.
La mañana de mi salida, en la cual debí de haber tomado un vuelo Guatemala- México, para que sea una verdadera aventura claro, tenia que suceder que cancelaran el vuelo, pero después de una hora de insistencia y suplicas logré conseguir un vuelo , Guatemala-El Salvador-México.
En el Salvador espere apenas 5horas para poder tomar mi vuelo hacia México, pero finalmente llegue al DF, donde puede descansar un hotel bastante confortable y que me costo buena parte de mi presupuesto.
Tengo que admitir que si a uno le toca tener que esperar mas de 2 h en un aeropuerto es mejor que le toque a uno en un aeropuerto de alguno de nuestros países latinoamericanos, es mas fácil hacerse de un buen grupo de gente que están en la misma situación y platicando y tomando té se pasan mas rápido las horas, que fue lo que me sucedió a mi durante las 8h de espera en el aeropuerto mexicano.
10 horas de vuelo después me encontré en Londres, en donde tras una larga fila de espera para pasar por seguridad , mis zapatos decidieron hacer sonar la alarma, pero finalmente me dejaron pasar después de hacer que me quitara los zapatos, que me revisaran, y me pasaran el detector de metales, el punto es que logre pasar …
Y aquí viene mi punto en el cual si hay que estar dentro de un aeropuerto por mas de 2h es mejor en Latinoamérica, pues en un gran aeropuerto como el de Londres es imposible llegar a cruzar mas de dos palabras con alguien, y estas suelen ser con algún vendedor de comida o bebida y luego son ocho eternas horribles horas de espera.
Después todo fue mas fácil, durante 12 horas de vuelo, solo tuve que tratar de dormir, de no patear a la vecina, de que no se me durmieran las piernas, que no me diera torticolis y esperar que el avión no se fuera a caer.
Pero llegué, pasé migración, recuperé mi maleta y, pues sucede que a mi novio se le olvido irme a traer al aeropuerto…

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